
Hace unos días vino un señor a comprar una cadena, quería la cadena para atar el carrito de la compra, una cadena tipo las que se colocan para atar las bicicletas. Pues bien, como no sabía si más corta, más larga, con más diámetro o menos, le mostré unas cuantas. El señor no se decidía, así que de repente me dice: "voy a preguntárselo al péndulo". ¿?. Sin comentarios. Así que muy serio él, sacó de su bolsillo un péndulo y colocó tres cadenas diferentes en el mostrador y encima puso el péndulo que empezó a ir de un lado a tro (como es lógico). Así estuvimos un par de minutos mientras entró otro cliente que nos iba observado con curiosidad.
En fin, pasados los dos minutos el péndulo se detuvo en el candado que había colocado en el centro, debe ser por la gravedad :-), y este fué el candado que compró. También hay que decir que el señor había colocado en el centro el candado con el diámetro mayor, así que llámalo tonto.