Es un día por la mañana con bastante movimiento, última hora, antes de cerrar para ir a comer.
Estoy atendiendo a una señora que lleva varios días sin luz y quiere llevarse un paellero para poder conectarlo a una bombona de gas y así por lo menos poder cocinar, mientras vemos lo que necesita entra un señor, un abuelo, que espera a ser atendido, como con la otra clienta tardamos un poco ya que quiere llevarse el paellero con su conexiones hechas, la clienta muy amablemente le cede el turno al "yayo".
El yayo trae una linterna que dice que no le va, que deben ser las pilas y que si se las puedo cambiar, muy bien manos a la obra, abrimos donde van las pilas y las pilas que trae puestas están sulfatas, hechas polvo. Se lo comento y le digo que los contactos de la linterna no están en muy buenas condiciones, cojo unas pilas nuevas las pongo en la linterna y la linterna no funciona, como no hay indicaciones de como deben colocarse las pilas las coloco en deferentes posiciones y nada de nada, la linterna no funciona. Bien le digo, seguramente tendrá que limpiar los contactos y probarlo en casa son 2.05€....Ah no, me dice el yayo si la linterna no funciona él no quiere las pilas, sí le digo, no funciona pero no es mi culpa, usted me ha pedido que cambie las pilas y las pilas las he abierto para Usted y son 2.05€, el yayo me dice que no, y yo le digo que esto es un negocio y no el almacén de su casa donde las cosas se guardan y se cogen según se necesiten, que no y que no me dice el yayo, pues muy bien le digo tome su linterna y por favor váyase y no vuelva a venir, ya le he dicho que esto es un negocio y no el almacén de su casa.
En fin, me vió tan seria que al final quería pagar las pilas, pero le dije que no hacía falta, que no necesitaba sus 2€ pero que hiciera el favor de no volver a nuestro establecimiento.
La verdad que a este señor ya se le veía venir, todos llevamos un cliente dentro pero algunos le echan un morro impresionante.